La Conferencia ‘Socialismo’ presenta a activistas golpistas financiados por el gobierno de EEUU

La Conferencia de Socialismo 2019, patrocinada por los gigantes de la izquierda estadounidense, la DSA, la revista Jacobin y Haymarket Books de la ISO, presentó a activistas pro cambio-de-regimén de varias ONGs financiadas por el gobierno de Estados Unidos.

Por Ben Norton y Max Blumenthal

Traducido por Erika Takeo

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Aparentemente, ahora el Socialismo es traído a ti por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Del 4 al 7 de julio, miles de activistas de la izquierda de todo Estados Unidos se reunieron en Chicago para la Conferencia de Socialismo 2019.

En este evento, algunas de las instituciones más poderosas de la izquierda socialista norteamericana — pero declaradamente anticomunistas — han reunido a un variado grupo de activistas golpistas, para demonizar a los Enemigos Oficiales de Washington.

Un panel anti-China en la conferencia presenta a representantes de dos organizaciones diferentes, que son financiadas por el brazo de poder blando del gobierno de EE.UU., el National Endowment for Democracy (NED), un grupo fundado por la CIA de Ronald Reagan en la década de 1980 para engrasar las ruedas de los esfuerzos de la derecha para un cambio-de-régimen y promover los “mercados libres” en todo el planeta.

Otro panel de la Conferencia del Socialismo 2019 se enfrenta a los gobiernos socialistas de Nicaragua y Cuba — dos tercios de la “troika de la tiranía” de John Bolton — con partidarios directos del cambio-de-régimen. Uno de los oradores, Dan La Botz, fue el anfitrión de un evento en 2018 en el que participaron activistas nicaragüenses de la derecha, encapuchados y disfrazados como estudiantes, que fueron invitados a reunirse con diputados republicanos en Washington por la organización de la derecha Freedom House, financiada por el gobierno de los Estados Unidos.

La Botz, el dizque experto sobre Nicaragua que promueve un cambio-de-régimen en la Conferencia del Socialismo, ha admitido en correos electrónicos filtrados por The Grayzone que “prácticamente no hay izquierda dentro de la oposición” al gobierno socialista elegido democráticamente en Nicaragua.

La Botz, un líder de los socialistas demócratas de Estados Unidos, también reconoció en los correos electrónicos que hay “poca probabilidad de una rebelión que vaya más allá de un régimen capitalista más democrático.” Sin embargo, ha presionado a gritos para que el gobierno Sandinista en Nicaragua sea derrocado por insurgentes respaldados por el gobierno de Estados Unidos, y está usando su plataforma en la conferencia socialista más grande de los Estados Unidos para hacerlo.

Fusión de las organizaciones socialistas estadounidenses más grandes

La Conferencia del Socialismo 2019 se anuncia bajo el lema: “Sin fronteras, sin jefes, sin binarios”.

Cada entrada cuesta $105 (o una “tarifa solidaria” de $250 para los partidarios más comprometidos) – y esto no incluye la tarifa de las habitaciones del hotel donde se lleva a cabo.

Por muchos años, la Conferencia del Socialismo funcionó como una plataforma para la Organización Socialista Internacional (ISO), un pequeño grupo empapado en la tradición de la política trotskista en los Estados Unidos, que impulsó un fuerte anticomunismo y atacó virtualmente a todos los gobiernos socialistas de la historia como “no verdaderos socialistas”.

Fundada en 1977 después de una larga línea de divisiones sectarias, la ISO nunca se convirtió en una fuerza política significativa. Fue relegada principalmente al reclutamiento de jóvenes estudiantes en los campus universitarios de artes liberales.

Como organización declaradamente anticomunista, la ISO evitó símbolos que se asociaban con la izquierda comunista, como martillos, hoces y banderas rojas. En lugar de ello, eligió un puño cerrado — uno que se asemeja al símbolo utilizado por el grupo activista serbio Otpor, financiado por el gobierno de EEUU, y otras ramas similares en Europa Oriental, que llevo a cabo las neoliberales “revoluciones de color” respaldadas por Washington en los años posteriores al colapso de la Unión Soviética y a la restauración del capitalismo.

ISO Otpor fist symbols

La ISO clamaba ser anti-guerra, pero sus líderes gastaron un porcentaje exagerado de tiempo y recursos atacando a la izquierda antiimperialista. Más bien, podríamos referirnos a ella de forma más precisa como la izquierda imperialista ó anti-antiimperialista.

Este mes de marzo, la ISO votó a favor de la disolución – algunos ex miembros bromearon que fue el acto más democrático tomado por la organización en su historia, dominada por un liderazgo no electo de veteranos activistas trotskistas.

La disolución fue motivada por la evidencia de que el comité directivo de la ISO manejaba mal las acusaciones de acoso sexual. También se produjo cuando la membresía de la ISO se estaba reduciendo y estaba rápidamente siendo absorbida por una nueva organización anticomunista, los Socialistas Demócratas de América, o DSA.

Ahora que la ISO se ha disuelto, algunos de sus antiguos miembros prominentes han entrado en las filas de la DSA, excavando desde adentro para inyectar su política anti-antiimperialista en el grupo.

Debido a que los trotskistas son tan sectarios y notoriamente incapaces de mantener unidas a las organizaciones, son infames por infiltrarse en grupos más grandes y populares y tratar de apoderarse de ellos, en una táctica conocida como entrismo.

Esta es precisamente la estrategia utilizada por los antiguos miembros de la ISO – y por otra pequeña organización trotskista norteamericana, Solidarity (Solidaridad), que fue dirigida por el activista y ahora líder de la DSA, Dan la Botz; promotor del cambio-de-régimen en Nicaragua y orador de la Conferencia de Socialismo.

Los Socialistas Demócratas de América se dice que es la organización socialista más grande de los Estados Unidos, con más de 60.000 miembros afiliados. También es muy heterogéneo, con muchas contradicciones internas y opiniones políticas contradictorias.

En 2019, por primera vez, los organizadores de la Conferencia del Socialismo — incluyendo muchos vestigios de la dirección de ISO — se unieron a dos nuevos patrocinadores: DSA, y la revista Jacobina, estrechamente aliada de la DSA, otra plataforma para la política anticomunista y anti-antiimperialista.

En la parte abajo de la página web de la conferencia de Socialismo, una nota dice, “Patrocinado por Haymarket, Jacobin, y los Socialistas Demócratas de América.” Haymarket es el brazo de publicación de libros de la ya desaparecida ISO, y su consejo editorial cuenta con algunos de los antiguos líderes del grupo.

Socialism 2019 sponsors Haymarket Jacobin DSA

Entre los principales oradores de la conferencia se encuentran la presentadora de Democracy Now, Amy Goodman, la fundadora y editora de la revista Jacobin Bhaskar Sunkara, la periodista Naomi Klein, y la cátedra inaugural Gloria Steinem en Medios, Cultura y Estudios Feministas de la Universidad de Rutgers. Klein fue elegida para dirigir la última sesión plenaria, titulada “Cuido y reparación: El poder revolucionario y democrático de un Nuevo Acuerdo Verde Internacional”.

La Conferencia del Socialismo 2019, al igual que sus predecesores anuales, combina el llamado a una transformación económica democrática radical y al progreso social progresivo con la demonización de los gobiernos extranjeros independientes que el gobierno de Estados Unidos busca para el cambio-de-régimen, tales como Nicaragua, Cuba, Siria, Irán, China y Rusia.

El programa de paneles sobre política exterior y asuntos internacionales presenta un verdadero “quién es quién” de los activistas izquierdistas pro cambio-de-régimen.

Curiosamente, la Conferencia de Socialismo 2019 no tiene paneles dedicados específicamente a Venezuela, que desde este mes de enero ha soportado un intento de golpe de estado derechista liderado por Estados Unidos, y que está sufriendo sanciones asfixiantes que equivalen a un bloqueo económico. En el pasado, la ISO ha criticado duramente al gobierno socialista democráticamente elegido de Venezuela, condenando a los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro por no ser lo suficientemente radicales y por no implementar supuestamente el ambiguo concepto de “socialismo desde abajo”.

De esta manera, la Conferencia del Socialismo 2019 también se destaca como una señal de la fusión política de lo que antes habían sido dos tendencias políticas distintas: los cliffistas trotskistas de la Organización Socialista Internacional (ISO) y los socialdemócratas anticomunistas de los Socialistas Demócratas de América.

Grupos de ‘derechos de los trabajadores’ en contra de China financiados por el gobierno anti-laboral de los EE.UU.

Uno de los paneles más curiosos de la Conferencia de Socialismo de 2019 se titula “China y los Estados Unidos: ¿Rivalidad inter-imperial o lucha de clases y solidaridad?” El panel presenta a Estados Unidos y China como potencias imperialistas igualmente maliciosas, minimizando el carácter destructivo de las guerras en el extranjero y la dominación corporativa de Washington.

El panel cuenta con tres ponentes, dos de los cuales trabajan para grupos antichinos financiados por el Fondo Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy); organización que es el brazo del gobierno de los Estados Unidos encargado del cambio-de-régimen. El tercer orador es Ashley Smith, una ex líder de la ISO que ha pasado los últimos ocho años idealizando a los “rebeldes moderados” islamistas sectarios de extrema derecha y respaldados por extranjeros en Siria.

Socialism 2019 China US inter-imperial rivalry panel

La primera panelista que aparece en el panel es Elaine Lu, la oficial de programa de China Labor Watch. Esta organización es descrita por el sitio web de la conferencia socialista simplemente como “una ONG con sede en Nueva York que aboga por los derechos de los trabajadores en China”.

Lo que los patrocinadores de la Conferencia del Socialismo -DSA, Jacobin y Haymarket no revelan es que el empleador de la oradora está financiado por el Fondo Nacional para la Democracia – NED.

La NED afirma sin reservas que entre sus objetivos se encuentra el apoyo a los “mercados libres” en el extranjero. En la parte superior de la página de información de su sitio web hay un vídeo de uno de los hombres de la derecha más fría y guerrerista, Ronald Reagan, inaugurando el organismo financiado por el gobierno de Estados Unidos.

NED Ronald Reagan free markets

Los formularios tributarios 990 del National Endowment for Democracy muestran cómo el brazo de cambio-de-régimen de Washington ha financiado a China Labor Watch durante años. La financiación sustancial de la NED se remonta por lo menos a 2009.

De acuerdo con el formulario 990 de NED de 2015, China Labor Watch recibió una subvención de $150,000 ese año. En el formulario de impuestos de NED del 2013, se incluye otra subvención de $110,000 para China Labor Watch.

China Labor Watch NED funding 2015

En 2014, China Labor Watch recibió $150,000 de la NED. Según el informe anual del grupo de ese año, sus ingresos totales para todo el año 2014 fueron de $238,003, es decir, que el 63%, o sea, casi dos tercios de su financiación provenían del gobierno de los Estados Unidos.

El otro donante importante de China Labor Watch es la Fundación Tides, una organización liberal que también resultó ser uno de los principales patrocinadores de la organización sin fines de lucro de la ISO. En 2014, Tides donó $40,645 a China Labor Watch, otro 17 por ciento de su presupuesto ese año.

Junto a Elaine Lu esta Kevin Lin, como otro orador principal en el panel anti-China de la Conferencia Socialista, quien coordina el programa de China en el Foro Internacional de Derechos Laborales, ONG con sede en Washington, DC.

La Conferencia del Socialismo una vez más no mencionó que este grupo también está financiado por el Fondo Nacional para la Democracia.

International Labor Rights Forum NED funding 2016

De acuerdo al formulario 990 de 2016 de NED, el Foro Internacional de Derechos Laborales recibió de ellos $150,000 sólo ese año.

El Foro Internacional de Derechos Laborales también recibió $96,590 de la NED en 2015, y $62,500 en 2014.

La Conferencia del Socialismo también identificó a Kevin Lin como coeditor de la revista Made in China, que se centra en los derechos laborales. Una cláusula de exención de responsabilidad en la parte inferior de la elegante página web de la publicación señala que está financiada por Horizonte 2020 de la Unión Europea, un programa empresarial neoliberal que la Comisión Europea describe como “el instrumento financiero que implementa la Unión por la Innovación, una iniciativa emblemática de Europa 2020 destinada a garantizar la competitividad global de Europa”.

Made in China funding European Union

Estos son los financiadores detrás de los oradores que la Conferencia de Socialismo y sus patrocinadores, la DSA, Jacobin y Haymarket, han traído para explicar por qué China es una potencia imperialista malévola.

Algunos de estos grupos parecen progresistas, pero operan en efecto como vehículos del poder blando del gobierno de Estados Unidos, explotando la causa de los derechos humanos o los derechos laborales para socavar y desestabilizar a los gobiernos extranjeros a los que Washington ha destinado para un cambio de régimen.

China Labor Watch y el Foro Internacional de Derechos Laborales, están lejos de ser los únicos grupos seudo-progresistas contra China financiados por el gobierno de Estados Unidos.

Otros beneficiarios de subvenciones de la NED relacionados con China incluyen organizaciones de “derechos humanos” como la Red de Defensores de los Derechos Humanos de China, Derechos Humanos en China, China Aid, China Change y China Rights in Action (otro beneficiario de Tides), junto con el Colectivo Feminista Chino con sede en Nueva York y sitios web de noticias como China Digital Times.

El Boletín Laboral de China, que mantiene un mapa de las huelgas que se producen en todo el gigantesco país, también es citado con frecuencia por los sitios web de la izquierda en los Estados Unidos. Mientras que su lema es “Apoyando al Movimiento de los Trabajadores en China”, el Boletín Laboral de China (CLB) tiene su sede en Hong Kong, y está financiado por el gobierno de los Estados Unidos.

CLB señala en su página web que “recibe subvenciones de una amplia gama de organismos gubernamentales o cuasi gubernamentales, sindicatos y fundaciones privadas, todos ellos con sede fuera de China”. Durante décadas, el fundador y director ejecutivo de CLB, Han Dongfang, transmitió programas contra China en Radio Free Asia, una emisora de propaganda financiada por el gobierno de Estados Unidos que fue fundada por la CIA para impulsar la desinformación anticomunista. El trabajo de Han está financiado por el Fondo Nacional para la Democracia, y fue uno de los líderes de las protestas de 1989 en la Plaza de Tiananmen.

El periódico Socialist Worker de la ISO ha elogiado a Han Dongfang como un héroe de la izquierda, sin revelar nunca sus extensos vínculos con la maquinaria de cambio-de-régimen del gobierno norteamericano. Socialist Worker durante más de una década, se ha basado repetidamente en el trabajo de China Labour Bulletin. La revista de la ISO, International Socialist Review, también se ha basado en la investigación de la organización financiada por el gobierno de Estados Unidos, y la revista Jacobin ha señalado que las “raíces del CLB se remontan a las protestas de la Plaza de Tiananmen”.

Human Rights Watch, otro organismo clave del grupo de presión para el cambio-de-régimen, ha agasajado a Han, señalando alegremente que su programa en la Radio Asia Libre, del gobierno de Estados Unidos, “es uno de los programas más populares de la cadena”.

China es sólo uno de los países donde la rama del poder blando del gobierno de los Estados Unidos financia a estos supuestos grupos progresistas. La NED también financia a muchas organizaciones liberales anticubanas, como la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, el Centro para una Cuba Libre, el Instituto Cubano para la Libertad de Expresión y de Prensa, y el sitio web de noticias CubaNet. Así mismo, hay grupos financiados por la NED que impulsan el cambio-de-régimen contra Siria e Irán, como el Centro de Estudios de Derechos Humanos de Damasco y Activistas de Derechos Humanos en Irán.

Mientras que Estados Unidos tiene una de las tasas más bajas de sindicalización en el mundo industrializado, una sangrienta historia de represión obrera y leyes antiobreras, y de sindicatos históricamente débiles entre los que aún existen, su brazo de cambio de régimen, la NED, ha financiado a grupos de derechos de los trabajadores para promover una imagen progresista de Estados Unidos en el extranjero.

Durante décadas, por ejemplo, el NED ha financiado el Centro de Solidaridad internacional de la principal federación sindical, la AFL-CIO. El centro recibe anualmente decenas de millones de dólares del brazo del gobierno de Estados Unidos para el cambio-de-régimen, y le devuelve el favor evitando temas que enfadarían al Departamento de Estado de Estados Unidos y morderían la mano que lo alimenta.

A lo largo de la Guerra Fría, la AFL-CIO fue un sindicato confiablemente anticomunista que recibió fondos de agencias del gobierno de EE.UU., incluyendo la CIA, con el fin de combatir y, en última instancia, tratar de eliminar la influencia comunista en el movimiento obrero estadounidense. Era un claro ejemplo de una oposición controlada.

Esto no quiere decir que los grupos financiados por la NED, no puedan a veces tener un impacto positivo en la vida de la gente común y de los intelectuales que operan en entornos represivos. Pero su trabajo siempre es parte de una agenda más amplia, con motivos imperiales guiándolos a lo largo del camino. Una oposición controlada puede hacer algunos cambios, pero siempre permanece controlada.

Cabildeo ‘socialista’ a favor de un golpe de estado de derecha respaldado por Estados Unidos en Nicaragua

Otro notable panel de la Conferencia del Socialismo 2019, titulado “Problemas de la Izquierda Norteamericana: Los Casos de Cuba y Nicaragua”, está dirigido por Dan La Botz y Samuel Farber, veteranos activistas trotskistas y defensores del cambio-de-régimen en estos dos países.

El problema por parte de los panelistas con la izquierda norteamericana parece ser que ha demostrado demasiada solidaridad con los gobiernos socialistas de La Habana y Managua, que, en su opinión desde dentro de Estados Unidos, “dependen más de la burocracia que de la democracia”.

Farber es un exiliado cubano que abandonó el país por razones no específicas en 1958 -un año antes de su revolución- y pasó el resto de su vida como crítico profesional de su gobierno socialista. Hoy en día, contribuye con ataques regulares a la Revolución Cubana en diarios como Jacobin, New Politics, y In These Times, donde publicó una denuncia contundente de Fidel Castro tras su muerte en 2016.

Farber acusa a Castro de desarrollar un modelo de “capitalismo de estado”, utilizando un término de ideólogos trotskistas que rutinariamente lanzan a cualquier gobierno revolucionario que no sea lo suficientemente puro. Llama a “una alternativa democrática revolucionaria… a través de la resistencia socialista desde abajo”.

El concepto de cambio de régimen “desde abajo” también es central en la retórica de grupos de exiliados como People´s MEK, un culto de personalidad respaldado por Estados Unidos y Arabia Saudita que llama a derrocar al gobierno de Irán a través de un “cambio de régimen indígena”.

Dan La Botz, por su parte, se ha convertido en un oponente a tiempo completo de otro miembro de la “troika de la tiranía” de la administración Trump: el gobierno socialista de Nicaragua y el movimiento Sandinista que lo representa.

La Botz ha publicado un manifiesto antisandinista con la editorial Haymarket Books de la ISO, que se anuncia como un estudio de “los fracasos de la Revolución Nicaragüense, por uno de los historiadores marxistas más importantes de América Latina”.

En junio de 2018, cuando surgió en Nicaragua un violento intento de golpe respaldado por Estados Unidos, amenazando al gobierno del presidente democráticamente electo Daniel Ortega, La Botz intentó movilizar el apoyo de la izquierda estadounidense a la oposición antisandinista. Ese mes, se unió a un evento antisandinista – copatrocinado por el capítulo de Nueva York de la DSA, Haymarket, la revista académica NACLA y el Proyecto de Educación Marxista – en la Iglesia de San Pedro en la ciudad de Nueva York, para conseguir apoyo local para el golpe.

El evento contó con discursos de varios activistas antisandinistas nicaragüenses que participaron en el intento de golpe, incluyendo los autodenominados estudiantes que cubrieron sus caras en el escenario, ocultando sus identidades a la audiencia.

Dan La Botz Nicaragua coup event masks

Grayzone ha obtenido informes internos de correo electrónico de la DSA escritos por La Botz que revelaron que, días después del evento en la Iglesia de San Pedro, esos mismos estudiantes se reunieron con legisladores republicanos de derecha en el Capitolio, incluyendo a los senadores neoconservadores Marco Rubio, Ted Cruz, e Ileana Ros-Lehtinen.

Los estudiantes sonrieron con orgullo, apareciendo sin máscaras en las sesiones fotográficas con los miembros del Congreso que se declaraban antisocialistas. Su viaje fue financiado por Freedom House, una organización derechista de poder blando que está financiada casi en su totalidad por el gobierno de los Estados Unidos.

La delegación de estudiantes apoyada por Estados Unidos incluyó a Víctor Cuadras, un fanático activista de derecha que apoyó abiertamente la agenda de Donald Trump en América Latina y culpó a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua por la caravana de personas desesperadas buscando asilo en la frontera entre Estados Unidos y México.

El 15 de junio de 2018, Dan La Botz envió un informe por correo electrónico a los líderes de la DSA, reflexionando sobre el evento. Reconoció que “los nicaragüenses, tanto en el panel como en el público, no tenían prácticamente ningún análisis político ni visión o programa para el futuro de su país”.

Luego, en un informe de seguimiento por correo electrónico enviado a los líderes de la DSA el 24 de julio, La Botz defendió la colaboración de los estudiantes con políticos neoconservadores como Rubio y Cruz.

“Los estudiantes, de entre 21 y 24 años de edad, que hablaron en nuestro panel, se fueron a hablar con los legisladores republicanos, guiados por una fundación derechista”, escribió. “Aunque, por supuesto, no creemos que sea una buena estrategia, es perfectamente comprensible dado que los republicanos están en el poder y tienen la capacidad de hacer algo por Nicaragua”.

Mientras promocionaba a los activistas antisandinistas como jóvenes de base que merecían la solidaridad de la izquierda, La Botz admitió en su informe interno de la DSA: “Los opositores nicaragüenses al régimen, en Estados Unidos tienen una amplia variedad de puntos de vista políticos, aunque no hay aquí prácticamente ninguna izquierda entre la oposición de la que yo tenga conocimiento”.

Y mientras públicamente enmarcaba la operación de cambio-de-régimen en Nicaragua como un levantamiento progresivo, La Botz admitió en privado: “Sin embargo, hay pocas probabilidades de que el resultado de la rebelión vaya más allá de un régimen capitalista más democrático”.

Dan La Botz Nicaragua email
Un extracto de un correo sobre Nicaragua por Dan La Botz

The Grayzone informó en 2018, que el Fondo Nacional para la Democracia, brazo del cambio-de-régimen del gobierno de Estados Unidos, presumía de gastar millones en la sociedad civil anti-sandinista y en los medios de comunicación “para sentar las bases de la insurrección” en los años y meses previos al golpe.

Mientras que el intento de golpe de estado en Nicaragua fue descrito como un levantamiento pacífico por figuras como La Botz, fue de hecho un golpe violento que vio a elementos armados levantar tranques en todo el país, asaltando ambulancias, torturando, brutalizando, secuestrando y asesinando a los simpatizantes sandinistas.

Los insurgentes anti-sandinistas arrastraron desde un camión a un oficial de policía desarmado y luego quemaron su cadáver en un tranque. Violaron a una niña de 10 años en un tranque y quemaron las casas de los legisladores sandinistas locales. Ocuparon y saquearon un campus universitario público, destruyeron un centro de salud para mujeres e incendiaron una guardería.

La oposición armada hizo estragos al atacar las estaciones de policía con morteros y disparos, durante un diálogo nacional en el que se ordenó a la policía que permaneciera en sus cuarteles. Al final, la oposición de Nicaragua causó la muerte de más de 60 personas inocentes, mientras que paralizó la economía anteriormente productiva del país.

Una vez que el golpe se extinguió, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Nica Act sin debate, imponiendo duras sanciones a la economía nicaragüense que emularon a las ya existentes contra Venezuela e Irán.

El 9 de enero, Dan La Botz apareció en una reunión del Grupo de Trabajo contra la Guerra de la DSA en la ciudad de Nueva York, para ampliar el ataque contra el gobierno socialista de Nicaragua. Allí, fue desafiado por Gunar Olsen, colaborador de The Grayzone, sobre el evento que organizó el año pasado con estudiantes nicaragüenses encapuchados de derecha, patrocinado por Freedom House.

La Botz afirmó que el evento había sido planeado originalmente como una discusión de su libro, pero que “alguien dijo que estos estudiantes estaban llegando”. Y yo dije, “eso suena genial.”

Continuó: “Mi opinión es que vinieron de su país porque alguien les dio algo de dinero, y pueden venir a Estados Unidos y querían hablar con alguien que pudiera ayudar a su país… Puede que haya habido fuerzas políticas conservadoras trabajando con ellos y con los republicanos, puede que algunos de esos cuatro estudiantes fuesen más modernos que los demás, pero no fue mi impresión”.

La Botz concluyó diciendo a Olsen y a la gente de la DSA: “No me siento nada mal, no creo que haya sido algo terrible. Creo que eran cuatro jóvenes que venían a este país y querían hablar allí. No sabíamos que iban a ir allí, no sabíamos hacia dónde se dirigían, yo no sabía que iban a hablar allí. ¿Lo haría de nuevo? Si supiera lo que va a pasar, probablemente diría: “Veamos si podemos encontrar otros estudiantes”.

Sin embargo, en su evaluación privada por correo electrónico del evento a la dirección de la DSA, La Botz había defendido las reuniones de los estudiantes con los republicanos de derecha como “perfectamente comprensibles”.

En su informe interno de la DSA, La Botz caracterizó a quienes en la izquierda estadounidense se opusieron al golpe en Nicaragua como “izquierdistas extranjeros” que son “partidarios de Putin, Assad, Irán, Hamás y ahora Ortega”.

La Botz no respondió a varios intentos de comunicarse con él por teléfono.

Los ‘socialistas revolucionarios’ financiados por el complejo industrial sin fines de lucro

La fuerza detrás de la Conferencia anual del Socialismo; es la Organización Socialista Internacional, que se promocionó a sí misma como un movimiento radical, incluso revolucionario, que apoyaba al “socialismo desde abajo”. Pero estaba profundamente arraigada en el complejo industrial sin fines de lucro.

La ISO operaba legalmente a través de su organización matriz sin fines de lucro, el Centro de Investigación Económica y Cambio Social. Una organización exenta de impuestos 501(c)(3), CERSC recibió grandes donaciones de la Fundación Tides.

La Fundación Tides es bien conocida por financiar a grupos progresistas, pero sólo mientras no mezan demasiado el barco.

Un activista ambiental canadiense que ha participado en proyectos financiados por Tides dijo a The Grayzone que la fundación financió un viaje a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2011 en Durban, Sudáfrica, pero que finalmente retiró fondos para la excursión de su grupo ambientalista a la conferencia de las Naciones Unidas de 2012 en Doha, Qatar, porque la fundación temía que los activistas llevaran a cabo formas pacíficas de desobediencia civil.

“Financiaron a algunas personas -aquellas que no querían mecer el barco, porque no querían que la gente se involucrara en la desobediencia civil”, dijo el activista ambiental canadiense a The Grayzone.

Otro activista publicó una “carta abierta de un denunciante a los canadienses” explicando que la Fundación Tides, que financió a muchos ambientalistas en el país, tenía “demasiado miedo de represalias por parte del gobierno para actuar”, después de que la oficina del primer ministro derechista Stephen Harper amenazara con desafiar al marco jurídico de la fundación.

Por qué una débil fundación liberal financiaría a la ISO, una organización socialista supuestamente revolucionaria, eso plantea serias dudas sobre la agenda de ese grupo.

De hecho, mientras la Fundación Tides servía como uno de los mayores financiadores de la ISO, también financiaba a organizaciones alineadas con el Partido Demócrata e incluso a grupos pro-Israelíes como J Street y el Fondo Nuevo Israel, que activamente hacen campaña contra el llamado palestino al Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel – BDS, y apoyan la preservación de un estado exclusivista étnicamente y colonialista.

Haymarket Books, mezcla literatura importante con propaganda para el cambio de régimen

Mientras que la ISO era marginal durante su existencia, superó su peso a través de organizaciones de fachada y miembros prominentes que trabajaban en los principales medios de comunicación y en el mundo académico.

El brazo editorial de la ISO, Haymarket Books, ha sido especialmente influyente. Haymarket se describe a sí mismo como un “editor de libros radical, independiente y sin fines de lucro con sede en Chicago”, que había sido la base de la ISO.

Haymarket ha publicado muchos libros importantes sobre temas urgentes. Sin embargo, ha complementado estos trabajos con escritos antiimperialistas que hacen eco de la retórica del Departamento de Estado de los Estados Unidos, pero enmarcados como “desde la izquierda”.

Entre los lanzamientos más agresivos de Haymarket en 2018 se encontraba “La revolución imposible”, una colección de ensayos del escritor sirio exiliado Yassin al-Haj Saleh, que ahora vive en Turquía y funciona como un estandarte de los autoproclamados partidarios de la izquierda del cambio-de-régimen en Siria.

El libro de Al-Haj Saleh fue publicado por Charles Lister, un ex funcionario del Partido Conservador del Reino Unido, que se convirtió en uno de los principales grupos de presión para armar a los insurgentes yihadistas de Salafi en Siria, en el Instituto de Oriente Medio financiado por la monarquía del Golfo en Washington, DC.

Los cables del Departamento de Estado expuestos por WikiLeaks indican que Yassin al-Haj Saleh era un informante del gobierno de Estados Unidos en correspondencia regular con funcionarios estadounidenses en Damasco. Uno de esos memorandos, fechado el 24 de abril de 2006, contiene consejos de al-Haj Saleh aparentemente entregados a funcionarios norteamericanos en el país para utilizar el islamismo como arma contra el gobierno de Bashar al-Assad.

Yassin al-Haj Saleh WikiLeaks cable Islamists

Haymarket también ha publicado recientemente “Indefendible”, un libro de denuncia de la izquierda antiimperialista de la escritora Rohini Hensman.

El manifiesto incluye ataques a los periodistas Julian Assange, John Pilger y Seymour Hersh, además de apoyo incondicional a prácticamente todas las intervenciones militares de los EE.UU. y la OTAN en los últimos 30 años, así como la guerra sucia contra Siria y el golpe de estado de Maidan en Ucrania.

Anand Gopal, un periodista que aparece rutinariamente en eventos de la ISO, trabaja como becario en el Departamento de Estado y en la Fundación Nueva América; financiada por corporaciones, elogió el libro de Hensman como una guía sobre “cómo ser un internacionalista de principios en la era del imperialismo”.

Más recientemente, Hensman visitó el sitio web oficial de la DSA para atacar al editor de The Grayzone Max Blumenthal, Seymour Hersh y Robert Fisk como “neoestalinistas” comprometidos en una “convergencia” con los neonazis. No se proporcionó ninguna prueba en apoyo de la afirmación extrema.

Ashley Smith, ideólogo de la ya desaparecida ISO, dice que está escribiendo otro libro anti-antiimperialista para Haymarket titulado “Socialismo y antiimperialismo”.

Pequeños e irrelevantes grupos trotskistas, de Sur a Norteamérica

Los grupos trotskistas son conocidos en todo el mundo por sus tendencias sectarias extremas. Las organizaciones rara vez duran mucho tiempo, y con frecuencia se dividen en pequeños grupos debido a sus desacuerdos políticos.

No es de extrañar, pues, que la llamada oposición de la “izquierda” en Nicaragua, Venezuela y Cuba -celebrada por grupos trotskistas como la ISO- sea de hecho infinitesimal e insignificante.

Nils McCune, un activista socialista y ambientalista que ha vivido en Nicaragua durante años, explicó en una entrevista en nuestro podcast Rebeldes Moderados que uno de estos partidos, el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), es un pequeño grupo que es irrelevante en el país. Incapaz de movilizar el apoyo popular, esta oposición de “izquierda” sólo puede hacer lobby con el gobierno de Estados Unidos para lograr un cambio-de-régimen.

Blumenthal, coautor de este artículo, reveló en MintPress News, que el MRS ha recibido apoyo directo del gobierno de Estados Unidos en su campaña para impedir la elección de Daniel Ortega como presidente, y ha presionado para que se impongan sanciones contra Nicaragua después de su elección.

Del mismo modo, en Venezuela la aparente oposición de izquierda ha ofrecido un “apoyo crítico” a los esfuerzos de cambio-de-régimen de Washington.

En febrero, un líder del grupo marginal trotskista venezolano Marea Socialista celebró una reunión amistosa con Juan Guaidó, el líder golpista de derecha nombrado por Estados Unidos.

El 5 de febrero, Guaidó tweeteó una foto de un encuentro con Nicmer Evans, de Marea Socialista.

Juan Guaidó proviene del partido de extrema derecha Voluntad Popular, que fue prácticamente fundado por el gobierno de Estados Unidos y ha estado profundamente involucrado en la violencia callejera en toda Venezuela.

Jesús Rodríguez Espinoza, un chavista que vive en Venezuela y es editor de la página web independiente de noticias, la Tribuna del Orinoco, dijo a The Grayzone cuando informábamos en el país en febrero, que Marea Socialista es “pequeña” y no tiene “ningún poder”. Estaba genuinamente sorprendido de cuánta cobertura han recibido estos minúsculos grupos en los medios progresistas de Estados Unidos, porque dentro de Venezuela tienen una influencia insignificante.

Sin embargo, la organización trotskista ha recibido apoyo constante en una plataforma del periódico Socialist Worker de la ISO (Marea Socialista incluso disfruta de su propia etiqueta en el sitio web). Jacobin Magazine, la autoproclamada “voz principal de la izquierda estadounidense”, también ha dado una gran plataforma a los operativos de Marea Socialista para que presionen por, a como ellos llaman, un “chavismo desde abajo”, a pesar del hecho de que el grupo trotskista es virtualmente desconocido para los venezolanos promedio, incluyendo a millones de chavistas pobres y de la clase obrera.

En la foto del 5 de febrero de la reunión con el líder golpista, respaldado por Estados Unidos, Juan Guaidó, también aparecía el intelectual liberal anti-maduro Edgardo Lander, popular en los círculos de la izquierda anticomunista de Estados Unidos, pero casi desconocido dentro de Venezuela. Al igual que Marea Socialista, Lander ha gozado de una cobertura muy positiva en la prensa anglosajona progresista.

Democracy Now, que ha hecho avanzar la propaganda del cambio-de-régimen en Siria en repetidas ocasiones, ofreció su plataforma a Lander este mayo. Los anfitriones Amy Goodman y Nermeen Sheikh lanzaron varias preguntas al intelectual, y no revelaron que se reunió con Guaidó.

En su segmento Democracy Now, Lander admitió que su organización es un “pequeño colectivo”, mientras que el movimiento chavista que critica es masivamente popular en los barrios obreros de todo el país.

La Organización Socialista Internacional –ISO, ha desempeñado un papel similar en los Estados Unidos, con poca visibilidad fuera de la izquierda y casi ninguna base.

Ahora que la ISO se ha disuelto, sus veteranos pueden entrar en ese mundo, difuso ideológicamente y de rápido crecimiento, de los socialistas demócratas de Estados Unidos –DSA, usando plataformas como Socialismo 2019 para infectar el núcleo juvenil de la DSA con la política imperial de cambio-de-régimen, pero siempre “desde la izquierda” y siempre “desde abajo”.


Esta traducción fue realizada por Erika Takeo, la coordinadora nacional de Friends of the ATC